Madrid se viste de Historia y Arte en esta temporada al traernos SIX, el musical. Originalidad y visibilidad a las que fueron silenciadas son el corazón y alma de esta propuesta que se puede ver en el Teatro Gran Vía hasta diciembre. Pasen y disfruten a la vez que reivindican sin hacer esperar a las reinas.
Si buscamos en una enciclopedia, como acto anacrónico rebelde, la vida de Enrique VIII, lo que encontramos es un texto explicativo sobre su trayectoria. Así, se cuenta que nació en 1491 y murió en 1547, que fue rey por el fallecimiento de su hermano Arturo o que fundó la iglesia anglicana, entre otras muchas cosas. Pero, la mayor parte de las líneas están dedicadas a sus seis mujeres (a saber Catalina de Aragón, Ana Bolena, Jane Seymour, Ana de Cleves, Catalina Howard y Catalina Parr). Seis personas con su historia propia que es justo reclamar más allá del papel de esposas y madres. Y eso es lo que hace este musical.
SIX, dirigida por Lucy Moss, Jaime Armitage y Lindsay Mcallister, nos presenta a estas seis damas en un encuentro musical en el que se van a batir en un duelo. Cada una de ellas va a contar su historia mediante una canción y el público, como verdadero soberano, votará cuál es la mejor reina. Todo ello analizando su sufrimiento y dolor como indicadores en esta lucha que enfrenta a unas y otras. Y eso es lo que se ha venido haciendo en el pasado: hablar de las penas de cada una, de los celos y luchas por el amor de un Enrique preocupadísimo por la sucesión de la casa Tudor. Para ello no le va importar rechazar, abandonar, asesinar…todo es lícito en las manos de un hombre.
Tomamos como ejemplo a la primera, Catalina de Aragón. Hija de los Reyes Católicos, tuvo mala fortuna en los matrimonios. El primero falleció y terminó casada con su cuñado. Su “pecado” fue no darle a Enrique hijo varón y, desde ese momento, fue repudiada y confinada. Después de aguantar infidelidades y otros desplantes, al igual que su propia hija (la llamada, posteriormente, Bloody Mary). Nada justifica un acto así y menos por no haber tenido un hijo varón. Desde el punto de vista de la Historia, este era su semblante, pero ahora, las seis han venido a cantar las cuarenta a quien se atreva a colgarles ese sambenito.
De esta forma, juntas se dan cuenta de que el mejor sendero a seguir es la sororidad y que hay que empezar un nuevo camino de la mano. Dejando claro que ellas son las que tienen el mando de su destino. Y no un hombre, por muy rey de Inglaterra que sea.
Todo ello acompañado de un mensaje muy potente en todas las canciones con música en directo gracias a la dirección musical de Sofía Kherroubi y la banda formada por las damas de compañía de las reinas: Emma Weil (guitarra), Mónica Vicente (batería) e Iranzu García (bajo). De esta forma, la obra se convierte en un festival reivindicativo y fiestero en el que el público descubre la historia de estas mujeres y cambia la visión que de algunas de ellas tenían (véase el caso de la Bolena).
Propuestas así son el camino correcto para que las nuevas generaciones se acerquen al pasado, aprendan y tengan referentes. Así, desde estas humildes letras, damos las gracias a Daniel Anglès, Marc Gómez y Gara Roda por esta adaptación al español y, en definitiva, a todo el equipo por esta maravilla artística.
Pero sin las seis cantantes protagonistas nada de esto sería posible. Todas están perfectas en su papel y no hay un “pero” que pueda salir de nuestra boca en cuestiones como la afinación o la interpretación. Se nota la trayectoria a sus espaldas y el saber hacer de cada una de ellas con voces impecables sobre la escena. Son las siguientes: Clara Lanzani (como Catalina de Aragón), Udara Zubillaga (en la piel de Ana Bolena), Clara Rengel (como Juana Seymour), Liz Tatis (dando vida a Ana de Cleves), Arianna Galleti (como Catalina Howard) y Alba Egilo (en el papel de Catalina Parr).
En cuanto a aspectos técnicos, destaca el vestuario de la mano de Gabriella Slade, Victoria Acilu y Magalí Espíndola. Brillos, estética futurista y guerrera (con algún que otro toque clásico) hacen la combinación perfecta. Al igual que la escenografía, gracias al trabajo de Emma Bailey y Jaime Todd, con mucha potencia y presencia en el escenario, pero con ese guiño al gótico Tudor.
En definitiva, SIX, el musical es una revisión magnifica y necesaria de la Historia hecha con creatividad y muy buen trabajo. Tenía que ser obligatorio ir a verla. Ya era hora que alguien diera “caña” a este señor y hacerlo desde la unión y con buen ritmo en una fantástica fiesta. ¿Qué más se puede pedir?
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