Proyecto Duas

Artisteamos y comunicamos – infoduas@gmail.com

KATANA

La noticia de que Katana haya vuelto a Madrid ha sido una de las mejores con las contar en este inicio de temporada. Tras su paso por el antiguo Teatro Pavón Kamikaze (como proyecto resultante de la III Residencia Artística) en enero del pasado año y varias fechas dispersas, esta obra sobre el famoso y mediático crimen se ha instalado por unos días en el Teatro Bellas Artes.

Ocurría en el año 2000. Un adolescente de 16 años mataba a su padre, madre y hermana en la primera madrugada de abril en Murcia. Pasados 21 años, podemos repasar estos asesinatos a través de la enorme cobertura que los medios de comunicación llevaron a cabo, indagando en el sabor del morbo, la búsqueda de hipótesis o el seguimiento de todo tipo de detalles.

Ahora, esta producción de Viejas Promesas nos ofrece un papel en blanco sobre el que ir escribiendo una historia, aquella historia, otra historia que se va creando en presente. La maestría de la dramaturgia de Paco Gámez en esta pieza es que no parece haber dibujado ningún límite y, con ello, hace partícipe al público de cualquier reflexión extra que pueda ir surgiendo durante o después de volver a repasar dos sucesos paralelos, como el del hombre que busca las palabras de otro para escribir una obra de teatro o la de aquel monstruo que busca las suyas para reconstruirse a sí mismo.

La dirección de Pedro Casas nos enjaula en dos argumentos que se separan y se van acomodando con suma precisión sobre el escenario, para que el puzzle vaya cogiendo forma. Desde un presente que juega con la autoficción, el encuentro entre dos hombres, uno que busca hacer recordar y otro que intenta permanecer en el olvido, desencadena algunas cuestiones que atraviesan los sentimientos. Preguntas que serían mejor no hacerlas van dejando poso al darnos cuenta de que también nos las podemos estar formulando: ¿Quién soy yo?, ¿qué tengo en común con ese monstruo?, ¿a qué le tengo miedo?, ¿qué discursos hemos normalizado?

Alba Loureiro, Jorge Monje y Mario Sánchez se reparten el peso de una obra que se va construyendo bajo una amplitud de reflexiones y preguntas. Los dos últimos parecen polos opuestos y es verdaderamente impresionante su capacidad para revelarnos otro escenario escondido y que sale a flote en la dramaturgia: ¿Dónde estoy yo en esta historia? Y entre la lupa de dos hombres, destaca el trabajo de Loureiro, quien desborda cada personaje por el que pasa hasta dejarnos un recuerdo vivo de cada una de las mujeres que interpreta. La realidad de su actuación es inmensa y en la hora y poco que dura este montaje, es capaz de acompañar a sus compañeros a la vez que sobresalir como una giganta. Su escena central como María, traspasada por el momento y el sufrimiento, es sencillamente inspiradora y tan dolorosa que logra que palpite en cualquier patio de butacas. Con una palabra tan de moda pero para la que, personalmente, aún no había encontrado destinataria sobre las tablas, te escribo, BRAVA, ALBA LOUREIRO.

El paisaje en el que queda enmarcado este desafío lo compone una escenografía abandonada y roída pero que a la vez arropa y pone telón de fondo a los recuerdos que no paramos de imaginar. Con ello, Mónica Florensa, también encargada del sombrío vestuario, enclaustra a la perfección esa ida y vuelta constante, agobiante y desesperada por encontrar respuestas que quizás no existen.

Cuatro días – 13, 14, 20 y 27 de septiembre – son los que Katana está de vuelta en el Teatro Bellas Artes. Quiera el destino y el buen hacer de este montaje que sea acogido en más lugares para seguir indagando sobre aquello que no se puede controlar, ni explicar, ni de lo que muchas veces nos podemos escapar, una oscuridad insalvable que, en la mayoría de las veces en nuestras vidas, no estamos preparados ni para afrontar ni para sobrellevar.

“Era una familia normal”, “no noté nada raro”, “eran muy amables”. ¿Cuántas veces hemos oído estas frases en un informativo?, ¿cuántas más las oiremos? El Crimen de la Katana fue, sin duda, uno de los que marcan una generación: un niño mata a su padre, madre y hermana. Mezclaba, aparte, elementos que, a día de hoy, de tan normalizados nos parecen ridículos: juegos de rol, chats, videoconsolas… El seguimiento que se hizo por parte de la prensa fue exhaustivo y, por supuesto, no se llegó a ninguna conclusión razonable. ¿Por qué habría de haberla? A veces el horror se hace presente, no tiene sentido, no es disculpable, no es nada que no sea lo que es. A veces hay preguntas que es mejor no formular.

Amanda H C

Teatro Bellas Artes

Pedro Casas

Alba Loureiro
Jorge Monje

Más teatro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Twitter

Follow us!

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a 105 seguidores más

Instagram

No se encontró ninguna imagen en Instagram.

imágenes

Algunas de las imágenes que aparecen en esta web han sido sacadas de internet. Si deseas que alguna sea retirada, sólo tienes que enviarnos un e-mail (infoduas@gmail.com) y la eliminaremos. Gracias.

Duas recomienda:

Quinta del Sordo

Quinta del Sordo

Nave 73

Nave 73

Plataforma de Arte Contemporáneo

Plataforma de Arte Contemporáneo

Una Caja de Sorpresas

Una Caja de Sorpresas

Ornitorrinco Films

Ornitorrinco Films

A %d blogueros les gusta esto: