El Teatro Infanta Isabel, siguiendo la estela de Para la libertad realizada en sus mismas tablas, recupera las figuras de Antonio y Manuel Machado en un homenaje con música de Serrat. Un recorrido por la vida de estos autores de la Generación del 98 que han marcado y siguen marcado a más de una generación. Canciones, vida y amores se entrelazan en 90 minutos llenos de intensidad que gusta a seguidores como a neófitos. Y es que ¿no es verdad que “se hace camino al andar”?
Golpe a golpe, verso a verso revisa, principalmente, la vida de Antonio Machado. Para ello, bajo la dirección de Paco Gámez y José Velasco, comenzamos la acción siendo testigos del trágico exilio que sufre la familia. Desde ese punto, y partiendo de “esos días azules, este sol de la infancia”, asistimos a todas las vivencias del poeta haciendo hincapié en tres de ellas. A saber: su paso por París, el amor hacia Leonor y el que profesó hacia Pilar de Valderrama (alias Guiomar). Todo ello unido a reflexiones sobre la relación con su hermano, sus ideas políticas y el reflejo de una personalidad muy característica reflejada en fotografías y sus propias obras.
También, por mostrar otro hecho, es relevante destacar que hayan iluminado el relato con un encuentro muy emotivo como fue el que tuvieron Lorca y el propio Machado compartiendo confidencias personales y poemas; algo que fue precioso de ver y que gustará a todo tipo de público que se acerque a la obra.
Todo ello hecho con un cariño y mimo especial que hace de este trabajo algo excepcional a pesar de ser un personaje que está en el imaginario de todos. Novedades de gran calidad que se unen a otras propuestas, incluso en otros formatos, como es el caso del documental que le dedicó Laura Hojman en 2020. Y todo ello es señal de que nada puedo acallar la figura del escritor sevillano.
Mención especial, para mi gusto, el espacio que se otorga a Manuel. Siempre se le ha situado en el lado incorrecto, como si fuera reflejo de la guerra civil que vivieron, aunque aquí se explica que es lo que de verdad pasó como otros autores lo han hecho de otras formas; véase la obra de Carles Esquembre con Los Machado.
La musicalización de los poemas que hizo Serrat, que tanto ayudó a que los conocieran el común de los mortales, resuena con fuerza y hace que la obra se convierta en un musical con los tiempos medidos y con una sublime delicadeza digan de ser resaltada. Especialmente emotivas fueron la representación de “A un olmo seco” con la mirada de una fantasmal Leonor siempre presente, “La saeta” y ese final con todo el público cantando “Cantares”.
Esta creación tan ecléctica se sustenta en el trabajo coral de un grupo de actores, cantantes y actrices que encarnan a la perfección sus roles incluso, con la dificultad añadida, de interpretar a distintos personajes sobre la escena. Estos son los siguientes: Ismael Serrano (en la piel de un Machado que pone los pelos de punta de lo real que es), Cristina de Inza (realizando varios personajes entre los que destaca Guiomar), Laura Porras (en un perfecto trabajo encarnando a Leonor) y Alberto Berzal entre otros. Una gran maquinaria que funciona a la perfección.
En cuanto a los aspectos técnicos, todo se mueve en la corriente minimalista de los últimos tiempos aunque se ajusta bien a la historia de que se cuenta sobre el escenario. Todo en su justa medida, como se puede ver el vestuario creado por Teyuna Acosta que sirve de ejemplo para lo que se comenta.
Golpe a golpe, verso a verso es una obra exquisita que nadie, que sea sensible a estos temas, se puede perder. En el Teatro Infanta Isabel hasta el 28 de junio. No se lo pierdan.
Usando como motor de la trama las canciones de Serrat, está concebido como un viaje emocional por la memoria de Machado, su familia y la historia del siglo XX. Una propuesta que pone en diálogo los versos del poeta con las canciones del célebre disco que Joan Manuel Serrat le dedicó: “Cantares”, “La saeta”, “A un Olmo Seco”, etc. Canciones que cobran vida en directo gracias a la interpretación del reconocido cantautor Ismael Serrano, protagonista de esta puesta en escena, en una nueva producción de Okapi Producciones en una codirección entre José Velasco y Paco Gámez Okapi consolida una línea de trabajo centrada en la recuperación y actualización de las grandes voces poéticas del siglo XX español, tras el éxito de Lorca por Saura y Para la libertad, reconocidos por público y crítica. Con una puesta en escena sensible y un cuidado trabajo actoral, el montaje propone un recorrido por una vida marcada por la intimidad, el compromiso y el exilio.
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